20 de agosto de 2010

AFTER POST. MÁS ALLÁ DE LA FOTOGRAFÍA.

 CRÍTICA DE CARLOS G. DE CASTRO PARA EL NÚMERO 27 DE ARTECONTEXTO


SEVILLA, ESPACIO INICIARTE


CLAUSURADA EL 27 DE JULIO DE 2010


COMISARIO SEMA D'ACOSTA



Artistas en exposición: AITOR ORTIZ, ALEJANDRO SOSA, CARLOS AIRES, CARLOS PÉREZ SIQUIER, CRISTINA LUCAS, DIONISIO GONZÁLEZ, EUGENIO AMPUDIA, GABRIELLA GEROSA, GERMÁN GÓMEZ, GONZALO PUCH, GREGORY CREWDSON, HELENA ALMEIDA, JACOBO CASTELLANO, JAMES CASEBERE, JOHN BALDESSARI, JOSÉ MIGUEL PEREÑÍGUEZ, JUAN CARLOS BRACHO, JUAN CARLOS ROBLES, JUAN DEL JUNCO, JUAN FRANCISCO CASAS, JUAN FRANCISCO ISIDRO, LUCAS GÓMEZ, LUIS GORDILLO, MANOLO BAUTISTA, MIGUEL Á. TORNERO, MIKI LEAL, MP&MP ROSADO, PIERRE GONNORD, ROGELIO LÓPEZ CUENCA, SERGIO PREGO, SHERRIE LEVINE, VIK MUNIZ.



               ¿Qué papel juega la fotografía en una sociedad estetizada como la actual? ¿Hasta qué punto la tecnología ha transformado la esencia de la fotografía – y del arte -? ¿Dónde están los límites del medio?

                

After Post. Más allá de la fotografía. No ofrece respuestas absolutas a esta serie de interrogantes, pero sí coloca sobre la mesa una sugerente propuesta en torno a la disolución del medio fotográfico tradicional y su hibridación con otras formas culturales, generando un campo más amplio que se ha dado en llamar postfotografía. En este sentido cabría contextualizar la exposición comisariada por Sema D’Acosta para el Espacio Iniciarte, en la línea de muestras como Impuros, de Rafael Doctor, que planteaba llevar la fotografía a sus últimos límites formales o Photography After Photography: Memory and Representation in the Digital Age, una reflexión sobre el impacto de las nuevas tecnologías en la fotografía; ambas exposiciones son de los años noventa y de las que Afterpost supone una actualización dentro y desde el contexto andaluz.

                

De esta forma, la muestra se articula a través de una ecléctica selección de artistas cuyo nudo central lo compone un nutrido grupo de andaluces, entre los que podemos ver a Cristina Lucas, Luís Gordillo, Juan Francisco Isidro, Rogelio López Cuenca o Manolo Bautista, por citar sólo algunos; nudo central que sirve para entablar un diálogo entre lo local, lo nacional, representado por artistas como Eugenio Ampudia, Sergio Prego o Aitor Ortiz y lo internacional visible en figuras de la talla de Helena Almeida, John Baldessari o Sherrie Levine, entre otros.

                

La disolución – el fin, si se prefiere – de la fotografía tradicional es mostrada de forma alegórica desde el inicio de la muestra por la obra Fuego Frío II, 2003-04 de Eugenio Ampudia, en la que una estantería repleta de libros sobre fotografía, arde de manera simbólica. La fotografía muere para dar paso a la postfotografía.

                

En su libro La Era Postmedia, José Luís Brea a la hora de proponer una genealogía verosímil para las nuevas prácticas artísticas, habla del desarrollo de un campo postfotográfico en el que es esencial la presencia del medio técnico como dispositivo de postproducción que multiplica exponencialmente el potencial del collage o la fotocomposición. Ejemplo de ello es la obra de Manolo Bautista Snooker Hotshots, 2007, un divertido vídeo manipulado digitalmente que nos muestra una singular partida de billar, en la que los acontecimientos no siguen exactamente el orden natural de los hechos y que pone en evidencia la ficcionalidad de toda imagen contemporánea. Esta pieza se ha colocado en el exterior, en un bar vecino, a modo de presencia inesperada dirigida a un público casual.

La idea del collage y la manipulación también se encuentra presente en la obra de Gordillo Extensa biografía larga (proceso y derivaciones), 2010, pinturas fotografiadas, que a través de la reproducción mecánica de mismas van transformándose a lo largo de una serie. Concepto de cambio y evolución compartido de forma más conceptual por las fotografías de Juan Francisco Isidro, por desgracia ya fallecido, realizadas a finales de los ochenta y que fusionan textos e imágenes formando dípticos basado en la creación de ritmos binarios, que dialogan bien con las Blasted Allegories de Johnn Baldesseri, situadas justo al lado. Otro rasgo importante de la postfotografía es el cuestionamiento de la condición de reproductibilidad de la imagen, tema tratado, desde una estrategia apropiacionista, por Sherrie Levine en Interieurs Parisiens: Alter Atget, 1997.

Quizás la dificultad más significativa que presenta Afterpost, sea la de hacer convivir trabajos de muy diferente naturaleza, generando una tensión tendente a un pluralismo ideal, en la que los discursos de las obras quedan supeditados a la reflexión sobre el medio.

Dionisio González, Comercial Santo Amaro (2007)


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